jueves, 2 de julio de 2015

Un estudio compara la evolución de las capacidades visoespaciales en neandertales y humanos modernos


Un trabajo del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) ha comparado en dos estudios la evolución de las capacidades visual y espacial de humanos modernos y neandertales, y ha constatado como estos últimos no ampliaron las áreas parietales dedicadas a estas funciones como lo hicieron los humanos modernos.
Además, las marcas en sus dientes denotan el uso habitual de la boca para manipular objetos con mayor frecuencia que cualquier población de 'Homo sapiens'.
El investigador Emiliano Bruner, autor de este trabajo, revisó en la revista 'Quaternary International' la importancia de la evolución de las áreas parietales en los homínidos, que radica en que estas áreas representan un nudo crucial para todas las funciones visoespaciales.
Éstas permiten integrar el cuerpo con el espacio y con los objetos, "incluyendo procesos a pequeña escala, como la manipulación, o a una escala más amplía, como la orientación", señala el investigador, que ha contado con la participación de Atsushi Iriki, del Riken Brain Institute de Tokio (Japón).
Al integrar antropología, paleontología, primatología y neurociencias, el trabajo pone en evidencia el papel de las funciones visoespaciales (capacidad para representar, analizar y manipular un objeto mentalmente) en la gestión de la relación entre cerebro, cuerpo y objetos.
"Los cambios en estas funciones podrían haber aumentado el nivel de integración entre nuestro cerebro y el ambiente externo, ampliando nuestras capacidades cognitivas, al disponer de elementos e informaciones del ambiente exterior, y no solo de los recursos de nuestro sistema nervioso", ha explicado a 'Sinc' Bruner.
INTEGRACIÓN ENTRE CEREBRO, CUERPO Y CULTURA MATERIAL
Además, el investigador también ha publicado otro estudio sobre las capacidades de integración visoespacial de neandertales y humanos modernos publicado en la revista 'Journal of Anthropological Sciences', que forma parte de la segunda parte de una serie de comentarios científicos acerca de unos posibles límites en la integración entre cerebro, cuerpo y cultura material en los neandertales.
"Las poblaciones neandertales no presentan una ampliación de las áreas parietales dedicadas a la integración visoespacial parecida a los humanos modernos, y al mismo tiempo muestran marcas en los dientes que denotan el uso habitual de la boca para manipular objetos, con una frecuencia y un grado mucho mayor que cualquier población de 'Homo sapiens'", ha explicado este experto.
Con esta hipótesis, Emiliano Bruner y la investigadora del IPHES de Tarragona Marina Lozano se cuestionan si el uso tan frecuente de los dientes, que podría considerarse "arriesgado" dada su importancia en la alimentación, pudo haber sido consecuencia de una capacidad de integración entre ojo y mano --compensada con la ayuda de la boca--, y entre cerebro y objeto menos especializada que en nuestra especie.

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